Un hogar en mí

Lo que más me suele abrazar con frecuencia es la soledad y la tristeza, me miró al espejo y no me gusta lo que veo, jamás me ha gustado, pero ahora me gusta menos.


He intentando ir cubriendo carencias y sé, soy consciente que poco he puesto de mi parte con excusas baratas. Las que sigo utilizando a día de hoy sabiendo que no es justo para mí en todos los aspectos.

Vivo aferrada a una pequeña etapa de mi vida donde yo entera era divina, me sentía como tal y aún dentro de mi, gritando con todas sus fuerzas mi yo interior un ahogado: <PUEDES!!!! TÚ PUEDES!!!>, me autoconvenzo de que sí, que ya son las 2:50 y que mañana será el día de inicio, pero sé, esa parte consciente y la más fuertes de todas, me recuerda, que no haré ni mierda por cambiar, por mejorar, por quererme.


Me miro al espejo y me repito: <gorda asquerosa>, con la esperanza de dañarme lo suficiente y caer en el refuerzo de los grupos MIA y ANA, pero es que ni para eso soy válida.


Hay un hogar en mí esperándome con muchas ganas, con ganas de que regrese esa persona que se marchó y que tanto trabajo le está costando regresar.


Me hago mayo, envejece y no me quiero, no me gusto, no disfruto.

No uso vestidos o faldas, no me siento sexy ni femenina, amo el verano y el mar y a la vez lo odio. Ya no uso tacones, ni me arreglo, cada vez más y más me hundo en este lodo que me atrapa y que yo me dejo atrapar.


Y cuanto más me hundo, más lloró sin ganas de luchar por salir.

En este momento soy libre, doy paz, soy tristeza, soy fuerza y soy dejadez. . Soy todo, luchando contra que sentimiento podrá ganar y cuando me pongo la toalla, vuelvo a dejarme abrazar por la mierda fácil que elijo, el abandono más absoluto.

Y.M.V

Comentarios

Entradas populares